Continuando con lo que aprendí en la serie "La bendición de las espinas" de Aviva Nuestros Corazones podemos ver aflicción en la muerte de Lázaro, en el capítulo 11 de Juan (RV60) dice:
"Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.
(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.)
Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.
Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella." (v. 1-4)
"Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.
Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;
y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto." (v.17-21)
"María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,
y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve." (v.32-34)
"Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!
Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él. " (v.41-45)
Marta y María tenían una idea diferente a la que tenía el Señor de lo que era bueno para Lázaro. Ellas creían que lo mejor era que Jesús hubiera llegado antes para evitar que Lázaro muriera, pero el Señor sabía lo que habría de suceder, Jesús sabía que era necesario que Lázaro muriera para que los judíos que allí estaban pudieran presenciar su resurrección y creyeran en él.
Mirando el ejemplo de Pablo leemos:
"Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo."
2 Corintios 12:9 (RV60)
Pablo había rogado a Dios para que le quitara su aflicción pero Dios estaba diciendo, «Yo no voy a quitarte la espina. No voy a eliminar este problema, pero te daré la gracia para soportarlo».
Le entregamos nuestra debilidad.
Le entregamos nuestro dolor.
Le entregamos nuestro sufrimiento.
Le entregamos nuestras espinas y nuestra aflicción.
Y Dios nos dice, «a cambio, Yo te daré Mi fuerza, Mi poder, Mi gracia para soportar y para exaltar, para abrazar la cruz, para gloriarte en la cruz».
La gracia de Dios nunca se acaba.
"Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca."
1 Pedro 5:10 (RV60)
"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
Hebreos 4:16 (RV60)
"Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes."
Santiago 4:6 (RV60)
La gracia de Dios son los recursos de Dios: Su fuerza, Su poder, Su bondad, Su luz, todo lo que Él es. Son sus recursos disponibles para nosotras. Son sus recursos que son suficientes para cada problema y cada una de las situaciones que cada hijo de Dios alguna vez enfrente.
Nunca hay carencia, nunca escasez.
"Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;"
2 Corintios 9:8 (RV60)
Annie Johnson Flint escribió el siguiente poema:
«Dios da más gracia cuando aumentan las cargas;
Él da más fortaleza cuando la labor es mayor.
En la aflicción añadida, Él añade su misericordia;
En las pruebas multiplicadas, multiplica Su paz.
Cuando hemos agotado nuestro poder de resistencia;
Cuando nuestra fuerza ha fallado estando el día sin terminar.
Cuando hemos llegado al final de nuestros recursos acumulados,
La entrega completa de nuestro Padre sólo ha comenzado.»
Annie desarrolló artritis reumatoide como adolescente, en sus últimos años de su adolescencia, y al paso de tres años, ella quedó inválida, indefensa y por la mayor parte del resto de su vida no fue capaz de levantarse de la cama.
Por más de 40 años prácticamente no pasaba un día en que ella no sufriera dolor. Ella se volvía cada vez más indefensa, pero comenzó a usar sus largas horas de sufrimiento para ministrar a otros escribiendo poemas. Escribió poemas en el crisol de su sufrimiento que hasta el dia de hoy ministran gracia y paz a otras personas en medio de su sufrimiento.
El Señor siempre tiene un propósito en toda circunstancia.
Hay diferentes propósitos por los cuales Dios usa las tribulaciones y las espinas en nuestras vidas:
1. Dios usa las espinas para disciplinarnos, para restaurarnos cuando nos hemos alejado de la obediencia, para regresarnos a un lugar de obediencia a la Palabra de Dios.
"Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba;
Mas ahora guardo tu palabra.
Bueno me es haber sido humillado,
Para que aprenda tus estatutos. "
Salmo 119:67 y 71 (RV60)
Cuando nos hemos extraviado, Dios utiliza espinas para traernos de vuelta a un lugar de obediencia y de sumisión a Su Palabra.
2. Dios usa las aflicciones para hacernos confiar en él, para hacernos más dependientes de Su fuerza que se perfecciona en nuestra debilidad.
"Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos;"
2 Corintios 1:9 (RV60)
El propósito de Dios en el sufrimiento y en la aflicción es que esas espinas nos hagan más dependientes de Él.
Nunca podré conocer la fuerza y los recursos que Dios tiene disponibles para mi, si nunca tengo una necesidad.
3. Dios usa espinas y aflicciones para mantenernos humildes.
"Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;"
2 Corintios 12:7 (RV60)
4. Dios usa espinas y aflicciones para hacer de nosotras una bendición para otros y para equiparnos y que la gracia de Dios fluya hacia otros en su momento de necesidad.
"el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios."
2 Corintios 1:4 (RV60)
Amy Carmichael, misionera, escribió un libro de cartas llamado La Rosa del Arbusto.
Ella dice al principio: «Hay algo que resulta irritante acerca de las personas que se encuentran bien de salud y te dicen que cobres aliento en tu enfermedad. Es por eso que escribí estas cartas, no después de que me mejorara (lo cual nunca sucedió), sino estando enferma»; por lo que ella podía consolar a otros con el mismo consuelo que Dios le estaba dando a ella.
El título de ese libro viene de una pequeña parte de un verso que dice: «De tu arbusto florecerá una rosa para los demás».
De tus espinas, de tu parcela de arbustos, va a llegar una rosa, una bendición para otros.
5. Y por último, las aflicciones y las espinas resultan en la expansión del evangelio.
"Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio,
Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor."
Filipenses 1:12 y 14 (RV60)
Lo que Satanás pretendía para mal, para obstaculizar el avance del evangelio al meterlo en la cárcel, no prosperó porque Dios frustró sus intentos en esto, como Él siempre hace. Dios siempre tiene la última palabra, y Dios usó esas aflicciones, el encarcelamiento de Pablo, Dios lo utilizó para extender más su reino.
A medida que entendemos estos propósitos todo se reduce a ¿nos preocupamos más por la comodidad o por desarrollar un carácter como el de Cristo? ¿Nos preocupamos más por tener una existencia libre de dolor o por ver cumplirse los propósitos de Dios en nuestras vidas y en el mundo?
Dios no siempre remueve la espina, puede ser crónica, recurrente, implacable y no desaparece. Eso es lo que hace a la espina espinosa. Eso es lo que la hace difícil.
Cuando parece que Dios me ha abandonado, cuando parece que Él me ha dejado, Dios sí ve. Él sí sabe. A Él le importa. Él nunca nos dejará y Su gracia siempre, siempre, siempre será suficiente para nuestra espina.
Dios está trabajando y trabajará. Eso no significa que en cada situación va a cambiar nuestras circunstancias. Pero significa que está trabajando y seguirá trabajando. Y Él va a dar Su paz y Su gracia.
"Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."
Juan 16:33 (RV60)
Si tan solo pudieramos ver desde la perspectiva de Dios, si supieramos lo que él sabe.
La voluntad de Dios es exactamente lo que haríamos y elegiríamos si supiéramos lo que Dios sabe.
Si pudieramos ver el panorama completo veríamos cómo las espinas son parte de un todo.
Martha Nicholson escribió un poema que termina así:
«Aprendí que Él nunca da una espina sin esta gracia añadida. Él toma la espina para poner aparte lo que sujeta el velo que oculta Su rostro.»
Hay aspectos del corazón y de los caminos de Dios, que nunca veríamos, que nunca sabríamos si no fuera por la aflicción.
En el libro, "La gratitud", Nancy DeMoss dice:
«Un espíritu agradecido es el que permite a quienes lo poseen responder a las circunstancias difíciles con una acción de gracias. Como alguien dijo una vez: “Algunas personas se quejan porque Dios puso espinas en las rosas, y otras alaban al Señor por haber puesto rosas entre las espinas”. De nuevo hago énfasis en lo que nos enseñan sobre esta materia algunos creyentes del pasado. Matthew Henry, el bien conocido comentarista del siglo XIX, al ser atacado por ladrones hizo la siguiente anotación en su diario refiriéndose a dicha experiencia: “Como primera medida quiero dar gracias puesto que esta es la primera vez que me roban; como segunda medida quiero dar gracias pues, aunque se llevaron mi cartera, no me quitaron la vida; como tercera medida agradezco el hecho de que aunque me quitaron todo, no era mucho; y por último agradezco el que yo haya sido la víctima del robo y no quien lo perpetró.”»
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miércoles, 6 de diciembre de 2017
Las espinas - Parte 2
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jueves, 23 de noviembre de 2017
Una relación con el Señor
He estado leyendo un libro llamado “La batalla de cada mujer joven” de Shannon Ethridge y Stephen Arterburn, y ya en las últimas páginas se habla sobre enamorarse de Jesús, sobre tener una relación tan íntima con el Señor como si fuera mi novio. Al principio de ese capítulo se relata un sueño que intentaré resumir a continuación:
💭 Es la recepción de una boda, acaba de terminar la ceremonia y la novia luce radiante, hermosa con su vestido blanco y con una sonrisa enorme. Saluda a cada invitado, tomándose el tiempo para conversar y recibe feliz todos los cumplidos que le hacen sobre su vestido, su peinado y lo hermosa que se ve. Va de aquí para allá disfrutando su momento, orgullosa aprecia cada elogio con una sonrisa. Pero el novio no se ve por ningún lado y a ella parece no importarle.
De pronto veo al novio, en una esquina con la cabeza agachada mirando el anillo en su dedo, el anillo que acaba de darle su novia. Por sus mejillas corren lágrimas que caen en sus manos y me percato que el novio es Jesús, en sus manos se ven las cicatrices de los clavos. Ha estado esperando, pero la novia no lo ha buscado, no le ha tomado la mano ni lo ha presentado a los invitados. La novia actúa independiente de Él.💭
Es fuerte pensar que esta es la realidad de muchos cristianos o tal vez de todos en algún momento. Recibimos a Jesús como Señor y Salvador, estamos felices como aquella novia, recibimos felicitaciones y abrazos de otras personas por haber tomado la decisión, nos dan la bienvenida a la familia de Dios y no podemos más de felicidad. Pero cuando nos encontramos con personas que no conocen de Jesús en el trabajo, o en la calle, o incluso en nuestra casa no les compartimos el evangelio, no les damos a conocer al Señor, lo mantenemos escondido en alguna parte de nuestra vida, en una esquina como en el sueño, con el corazón roto.
El Señor desea ser tan importante en nuestra vida que lo compartamos con otros, que lo presentemos a otros. Quiere tener una relación tan profunda con nosotros que sea imposible que los demás no lo noten.
“Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; Él apacienta entre los lirios.”
Cantares 6:3 (RV60)
Somos de Jesús. Nos compró con su sangre. Y quiere tener un relación íntima con nosotros, una relación que nos llene de verdad porque nos ama.
En el libro que mencioné se describe la evolución de la relación con Dios de la siguiente manera:
1. Relación de alfarero-barro.
En esta etapa soy una oveja aceptando su guía, su dirección, su cuidado y protección.
Aquí reconozco que Dios es mi cuidador y proveedor, pero aún no se lo que siente Dios ni que sueños tiene para mí.
3. Relación de amo-sierva.
"Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses."
(Parábola de los talentos)
Mateo 25:14-27 (RV60)
Los siervos no saben mucho de su amo, a excepción de aquello que los involucra.
En esta etapa soy sierva y es importante que sirva a Dios de todo corazón y que haga Su voluntad.
Esta relación descansa sobre los negocios y el desempeño. Nuestro valor está en cuán bien hagamos la voluntad de nuestro amo, del Señor.
4. Relación de amigo-amiga.
"Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer"
Juan 15:15 (RV60)
Jesús llamó "amigos" a sus discípulos, porque ya conocían los planes del Señor, tenían un nivel mayor de confianza y cercanía.
"Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios."
Santiago 2:23 (RV60)
Abraham fue llamado "amigo" de Dios porque creyó en lo que Dios le había prometido. Creer fue lo que le hizo entrar en esa categoría.
En esta etapa soy amiga del Señor, y Él es mi amigo. La base de esta relación es el amor y preocupación mutua.
El valor de un amigo no está tanto en lo que hace, sino en quién es como confidente personal. Dios quiere ser nuestro amigo, y que nosotros seamos sus amigos.
5. Relación de padre-hija.
"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es."
1 Juan 3:1-2 (RV60)
En esta etapa podemos permitirle a Dios ser el padre o la madre que tanto quisimos y necesitamos. Aquí entendemos que Dios no nos ama por lo que hacemos, nos ama porque somos sus hijos.
Soy su hija, soy hija de Dios. Y esta relación es maravillosa y logra sanar cualquier herida o desilución de la niñez.
6. Relación de novio-novia.
"Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.
Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová."
Oseas 2:19-20 (RV60)
Cuando una mujer se transforma en una novia, su vida y prioridades cambian. Todas las demás personas y prioridades palidecen en comparación.
Dios desea que lo amemos con pasión, anhela que nuestra atención y prioridades se alineen con las suyas.
El amor no es un sentimiento. Los sentimientos son inconstantes. El amor es un compromiso.
En el pasaje de Oseas, el Señor nos extiende un compromiso de amor eterno 💕, tan profundo que no podemos comprenderlo por completo. Esto tendría que inspirarnos a corresponderle con el mismo amor dentro de lo humanamente posible.
Soy su novia, la iglesia es la novia de Cristo. Un compromiso de Dios con los suyos, una relación que alcanzará su plenitud en las Bodas del Cordero, día que debemos esperar con ansias y emoción, tal como espera una novia el día de su boda.
El Señor quiere estar en mis primeros pensamientos cuando despierto, y en los últimos al dormirme. Anhela que lo busque en oración y escuche lo que tiene para decirme a través de su Palabra.
Necesito (y probablemente tu también) invertir tiempo en conocer a mi Novio espiritual. En el libro "La batalla de cada mujer joven" se aconseja leer Oseas, Cantares y Juan. Ideales para comenzar a ver y entender su inmenso amor por mí.
💭 Es la recepción de una boda, acaba de terminar la ceremonia y la novia luce radiante, hermosa con su vestido blanco y con una sonrisa enorme. Saluda a cada invitado, tomándose el tiempo para conversar y recibe feliz todos los cumplidos que le hacen sobre su vestido, su peinado y lo hermosa que se ve. Va de aquí para allá disfrutando su momento, orgullosa aprecia cada elogio con una sonrisa. Pero el novio no se ve por ningún lado y a ella parece no importarle.
De pronto veo al novio, en una esquina con la cabeza agachada mirando el anillo en su dedo, el anillo que acaba de darle su novia. Por sus mejillas corren lágrimas que caen en sus manos y me percato que el novio es Jesús, en sus manos se ven las cicatrices de los clavos. Ha estado esperando, pero la novia no lo ha buscado, no le ha tomado la mano ni lo ha presentado a los invitados. La novia actúa independiente de Él.💭
Es fuerte pensar que esta es la realidad de muchos cristianos o tal vez de todos en algún momento. Recibimos a Jesús como Señor y Salvador, estamos felices como aquella novia, recibimos felicitaciones y abrazos de otras personas por haber tomado la decisión, nos dan la bienvenida a la familia de Dios y no podemos más de felicidad. Pero cuando nos encontramos con personas que no conocen de Jesús en el trabajo, o en la calle, o incluso en nuestra casa no les compartimos el evangelio, no les damos a conocer al Señor, lo mantenemos escondido en alguna parte de nuestra vida, en una esquina como en el sueño, con el corazón roto.
El Señor desea ser tan importante en nuestra vida que lo compartamos con otros, que lo presentemos a otros. Quiere tener una relación tan profunda con nosotros que sea imposible que los demás no lo noten.
“Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; Él apacienta entre los lirios.”
Cantares 6:3 (RV60)
Somos de Jesús. Nos compró con su sangre. Y quiere tener un relación íntima con nosotros, una relación que nos llene de verdad porque nos ama.
En el libro que mencioné se describe la evolución de la relación con Dios de la siguiente manera:
1. Relación de alfarero-barro.
“Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.”
Isaías 64:8 (RV60)
En un principio Dios nos comienza a moldear, y es importante que nos sometamos a Él y le permitamos moldearnos.
En esta etapa solo soy barro por lo que solo puedo permitirle que me moldee, no le puedo demostrar amor en retribución.
2. Relación de pastor-oveja.
“Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel. Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.”
Ezequiel 34:11-12, 14-15 (RV60)
“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”
Juan 10:11 (RV60)
En esta etapa soy una oveja aceptando su guía, su dirección, su cuidado y protección.
Aquí reconozco que Dios es mi cuidador y proveedor, pero aún no se lo que siente Dios ni que sueños tiene para mí.
3. Relación de amo-sierva.
"Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses."
(Parábola de los talentos)
Mateo 25:14-27 (RV60)
Los siervos no saben mucho de su amo, a excepción de aquello que los involucra.
En esta etapa soy sierva y es importante que sirva a Dios de todo corazón y que haga Su voluntad.
Esta relación descansa sobre los negocios y el desempeño. Nuestro valor está en cuán bien hagamos la voluntad de nuestro amo, del Señor.
4. Relación de amigo-amiga.
"Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer"
Juan 15:15 (RV60)
Jesús llamó "amigos" a sus discípulos, porque ya conocían los planes del Señor, tenían un nivel mayor de confianza y cercanía.
"Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios."
Santiago 2:23 (RV60)
Abraham fue llamado "amigo" de Dios porque creyó en lo que Dios le había prometido. Creer fue lo que le hizo entrar en esa categoría.
En esta etapa soy amiga del Señor, y Él es mi amigo. La base de esta relación es el amor y preocupación mutua.
El valor de un amigo no está tanto en lo que hace, sino en quién es como confidente personal. Dios quiere ser nuestro amigo, y que nosotros seamos sus amigos.
5. Relación de padre-hija.
"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es."
1 Juan 3:1-2 (RV60)
En esta etapa podemos permitirle a Dios ser el padre o la madre que tanto quisimos y necesitamos. Aquí entendemos que Dios no nos ama por lo que hacemos, nos ama porque somos sus hijos.
Soy su hija, soy hija de Dios. Y esta relación es maravillosa y logra sanar cualquier herida o desilución de la niñez.
6. Relación de novio-novia.
"Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.
Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová."
Oseas 2:19-20 (RV60)
Cuando una mujer se transforma en una novia, su vida y prioridades cambian. Todas las demás personas y prioridades palidecen en comparación.
Dios desea que lo amemos con pasión, anhela que nuestra atención y prioridades se alineen con las suyas.
El amor no es un sentimiento. Los sentimientos son inconstantes. El amor es un compromiso.
En el pasaje de Oseas, el Señor nos extiende un compromiso de amor eterno 💕, tan profundo que no podemos comprenderlo por completo. Esto tendría que inspirarnos a corresponderle con el mismo amor dentro de lo humanamente posible.
Soy su novia, la iglesia es la novia de Cristo. Un compromiso de Dios con los suyos, una relación que alcanzará su plenitud en las Bodas del Cordero, día que debemos esperar con ansias y emoción, tal como espera una novia el día de su boda.
El Señor quiere estar en mis primeros pensamientos cuando despierto, y en los últimos al dormirme. Anhela que lo busque en oración y escuche lo que tiene para decirme a través de su Palabra.
Necesito (y probablemente tu también) invertir tiempo en conocer a mi Novio espiritual. En el libro "La batalla de cada mujer joven" se aconseja leer Oseas, Cantares y Juan. Ideales para comenzar a ver y entender su inmenso amor por mí.
viernes, 17 de noviembre de 2017
Solo cuatro palabras
Hace unos días ví un vídeo en el cual el predicador da unos tips muy sencillos para hablarle de Cristo a otras personas. Señalaba que muchas veces nos encontramos con personas que tienen que escucharnos, como el mesero que nos atiende en un restaurante, la mujer que nos hace el aseo o el joven que corta el pasto, personas que deberán escuchar lo que tenemos para decir pero muchas veces no les hablamos de Jesús y del regalo de salvación que tiene Dios para ellos, no les contamos acerca de lo más importante.
Este predicador daba una pauta de sólo cuatro palabras que debemos recordar: imaginas, Dios, estamos y aceptarías.
1.¿Imaginas la eternidad?
Este predicador daba una pauta de sólo cuatro palabras que debemos recordar: imaginas, Dios, estamos y aceptarías.
1.¿Imaginas la eternidad?
Esta pregunta nos dará una vista rápida a la condición espiritual de la persona, podremos saber si cree en Dios, o cree en otras cosas o sencillamente no cree nada. Podemos tomar un trozo de hilo o cordel y cerca de una de las orillas hacer un nudo (dejándo un pequeño trozo luego del nudo), explicar que el pedazo corto a un lado del nudo es nuestra vida en la tierra y el pedazo del otro lado del nudo es la eternidad.
Para introducir nuestra postura podemos ayudarnos con Hebreos 9:27
“Y de la manera que está establecido para los hombres
que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.” (RVR60)
2. Dios te ama
En este punto la persona ya sabe que creemos en Dios, pero es importante que sepa que Dios lo ama a pesar de que crea o no en Él, que sin importar qué hacemos o creemos de rodas maneras Dios nos ama. Nos podemos ayudar con Juan 3:16
“Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito, para que
todo aquel que en él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna.” (RVR60)
3. Estamos separados de Dios
Ahora le explicamos que el hombre está separado de Dios debido a su pecado y que eso nos conduce a una eternidad lejos de Él, en el infierno.
Aquí nos ayudamos con Romanos 3:23
“Por cuanto todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de Dios.” (RVR60)
4. ¿Aceptarías un regalo?
En este punto le hablamos del sacrificio de Jesús, que él pago el precio para poder ser perdonados y ser hechos hijos de Dios. Nos apoyamos con Juan 1:12
“Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios.” (RVR60)
Terminando con la idea, el predicador señaló dos puntos clave para la vida de un creyente:
- Dónde pasarás la eternidad depende de lo que tú creas acá en la tierra.
- Cómo pasarás la eternidad depende de lo que tú hagas acá en la tierra.
Las obras, el evangelizar, el enseñar a los niños, o ser parte de un ministerio no determinan si pasamos la eternidad en el cielo o el infierno, pero sí influye en lo que obtendremos al llegar al cielo (coronas).
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